domingo, 17 de julio de 2022

Todo cambia, pequeña...

 Y retomando eso de la familia y de los esfuerzos descomunales para encajar y no sentirme apartada... Esfuerzos que implicaron dejar atrás lo más importante que tengo: yo.

Hace poco más de doce años que empezó a rugir esa leona que llevo dentro, queriendo recuperar un espacio que le había sido arrebatado, con alevosía y premeditación, mientras se me distraía con muñecos de trapo y pájaros de papel.

Imagina...

La hecatombe fue, es y seguirá siendo épica.

Nadie, casi nadie, es capaz de comprender que no me hace mejor ni peor querer anteponer mis necesidades y mis cuidados. No comprenden que, sin eso, no podré seguir ayudándolos, como siempre hice, pero esta vez sabiendo lo que hago; sin dañarme por el camino. Teniendo algo real que dar, no sólo favores y cesiones ante chantajes bien elaborados.

¿La verdad?

A veces, me duele. Pero ya sólo a veces.

Por esto te decía que las reuniones familiares acaban dándome chicha. Porque VEO todo. Se obvian, nos obviamos.

Lo más curioso es que todavía no he puesto puntos y comas. El día que lo haga ya tendré mi billete a Arizona, a Hawaii o a alguna de las islas Hespérides. 

Yo sé que voy a volver a volar.

Ha costado pero tengo las alas casi listas ya.

Y no será un huir, como alguna vez en el pasado.

Será un "tanta paz lleves como gloria dejas".

En el fondo, soy una sentimental. Yo no sé guardar rencor y me hubiese venido bien en muchos momentos de mi vida.

Ay, madre, ¡cuánto daño me hubiese ahorrado!

Pero ahora sería un poco más mema de lo que ya soy.

O no.

Quién cojones sabe.

¿Lo cierto? Si cambio valores de la ecuación, el resultado se altera y, joder, me gusta el resultado.

Me gusta lo mío. Mi trayecto, mis zapatos, mis cicatrices, mis heriditas... Me gusta quién soy aunque a veces el otro me perturbe un poquito y me saque de mis casillas.

Pero na, eh, un cuarto de hora me dura...

En fin... No voy a dar más detalles. Bastante hay.

Repaso de mundo paralelo y dormir, que se acaba mi guardia en breve.

Mañana, bueno, en unas horas, será otro día.

18.

A falta de diez.

Y de 22.

Creo que el socavón ha sido tan bruto, tan largo y tan difuso que no habrá el más mínimo atisbo de nada.

Buenoooo, sí. A ver... Dentro de 22 días te lo cuento.

O no.

Todo cambia, pequeña.


# Where's my love - SYML #

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